Esta semana le damos espacio a dos historias que no inventan una regla nueva para Bitcoin, sino que lo acomodan dentro de moldes que ya existían: uno regulatorio, en un caso, y uno de crédito, en el otro. Veamos.
TAILANDIA ABRE CONSULTA PÚBLICA PARA LANZAR ETFS LOCALES
Cada vez que un nuevo regulador se suma a construir un camino local hacia Bitcoin, vale la pena preguntarse qué tan lejos están algunos más de nuestra región de hacer lo mismo.
Qué pasó: El 24 de agosto, la Comisión de Valores de Tailandia (SEC tailandesa) publicó un borrador de regulación para permitir ETFs locales de Bitcoin y Ether, y abrió un periodo de consulta pública que se extiende hasta el 20 de septiembre. La propuesta contempla fondos pasivos de un solo activo, cada uno enfocado exclusivamente en Bitcoin o en Ether, con la obligación de mantener al menos el 80% de su valor neto en el activo subyacente durante todo el año contable. La custodia de los activos recaería principalmente en custodios de activos digitales regulados por la propia SEC tailandesa, aunque el regulador también evalúa permitir a futuro el uso de custodios extranjeros calificados. Estos fondos cotizarían exclusivamente en la Bolsa de Valores de Tailandia (SET), y tanto fondos mutuos como fondos privados tailandeses podrían invertir en ellos. Por ahora, Bitcoin y Ether son los únicos activos elegibles; el regulador evaluará otros candidatos más adelante según liquidez, adopción de mercado, seguridad de red y protección al inversionista. Para aclarar, una consulta pública no es una aprobación: es la etapa en la que el regulador publica el lenguaje del borrador e invita a la industria y al público a comentar antes de definir las reglas finales, que se esperan más adelante este año, aunque todavía no hay fecha de lanzamiento.
Por qué importa: Algo que no muchos saben es que Brasil fue pionero en este modelo dentro de la región: lanzó el primer ETF de Bitcoin de América Latina en la bolsa de São Paulo en 2021, antes que Estados Unidos, y hoy cuenta con varios fondos de este tipo cotizando en B3 (la principal bolsa de valores de Brasil). Pero fuera de Brasil, los demás países de la región todavía no cuentan con un vehículo de este tipo, listado y regulado localmente, que le permita a un inversionista comprar exposición a bitcoin a través de su propia bolsa de valores, sin depender de brokers internacionales o productos extranjeros. Ver a un regulador como el de Tailandia avanzar por este mismo camino es una señal de que ese modelo, Bitcoin regulado dentro de la infraestructura financiera local, poco a poco deja de ser una excepción y se está convirtiendo en un estándar cada vez más replicable a nivel global.
Para pensar: Lo notable no es solo que Tailandia proponga esto, sino la velocidad con la que un marco regulatorio nuevo se convierte en plantilla replicable: el mismo diseño básico, activo subyacente único, custodio local regulado, umbral mínimo de exposición, se repite de mercado en mercado, cada vez con menos fricción técnica y más como un ejercicio de adaptación local. Unos lideran, mientras otros toman nota, y luego lo adoptan de manera más sencilla.
COINBASE Y BETTER ABREN SU HIPOTECA RESPALDADA POR BITCOIN A TODOS LOS MIEMBROS DE COINBASE ONE
En La Señal, hemos seguido esta historia desde que meses atrás Fannie Mae aceptó por primera vez bitcoin como colateral hipotecario. Esta semana, la historia llegó a su capítulo más notorio hasta ahora.
Qué pasó: El miércoles 26 de agosto, Better Mortgage y Coinbase anunciaron que su hipoteca conforme respaldada por criptomonedas, que permite a prestatarios elegibles usar bitcoin (o USDC) como colateral para cubrir el pago inicial en lugar de venderlo, ya está disponible de forma general para todos los miembros de Coinbase One (el acceso ampliado había comenzado el 12 de agosto). La estructura, anunciada por primera vez en marzo, funciona así: el comprador recibe un préstamo hipotecario convencional respaldado por Fannie Mae, más un segundo préstamo separado, respaldado por el bitcoin que pignora (deja como garantía), que cubre el pago inicial en efectivo. El bitcoin pignorado debe valer al menos 250% del monto de ese segundo préstamo, un colchón amplio que se explica por tratarse de un producto nuevo respaldado por un activo de alta volatilidad. Ambos préstamos comparten la misma tasa de interés y plazo de amortización, se combinan en un solo pago mensual, y el bitcoin permanece en custodia en una cuenta de Coinbase Prime hasta que el préstamo se paga por completo. Si el precio de bitcoin cae, los términos de la hipoteca no cambian: no hay llamadas de margen. Los miembros de Coinbase One aprobados también reciben un crédito del 1% del valor de la hipoteca (hasta $10.000) para cubrir costos de cierre. La expansión llega después de una lista de espera abierta en junio que mostró una demanda proyectada de más de $260 millones en préstamos, donde el 76% de los interesados ya eran miembros de Coinbase One y el 60% planeaba comprar una vivienda dentro de los siguientes seis meses. “Esta alianza siempre se ha tratado de ampliar el acceso a la vivienda propia, encontrando a los prestatarios donde están”, dijo Ziggy Jonsson, director de tecnología de Better Mortgage. “Al permitir que los miembros de Coinbase One pignoren cripto como colateral sin vender sus tenencias, abrimos un nuevo camino hacia la vivienda propia para una generación de prestatarios cuya riqueza vive cada vez más on-chain.”
Por qué importa: Better reportó que el 41% de sus clientes preaprobados califican para una hipoteca por sus ingresos y su historial crediticio, pero no cuentan con suficiente efectivo para el pago inicial tradicional. Ese es exactamente el vacío que este producto ataca: personas con patrimonio real y verificable, solo que ese patrimonio vivía en bitcoin y no era reconocido como capital utilizable, hasta ahora. Para el lector en América Latina, esta es una versión de un problema que localmente suele ser peor: son aún menos los canales formales para convertir tenencias de bitcoin en colateral que un banco reconozca al momento de evaluar un crédito, así que la disyuntiva entre vender o quedarse sin vivienda propia es, en la mayoría de nuestros países, todavía más rígida.
Para pensar: Lo que este producto resuelve en el fondo no es un problema de Bitcoin, es un problema del sistema crediticio tradicional: fue diseñado para reconocer ingresos y ahorro en efectivo, no patrimonio real construido en otro tipo de activo. La solución no fue pedirle a millones de personas que vendieran lo que ya tenían: fue construirle al sistema un corredor nuevo para que pudiera reconocer un tipo de activo, que se está volviendo difícil de ignorar.
Gracias por acompañarnos una semana más, incluso en una edición sin titulares grandes. Bitcoin, mientras tanto, sigue encontrando espacio donde nadie se lo estaba pidiendo.
Hasta la próxima semana, ignora el ruido y sigue la señal.
— Bitcoin en Español





