Bitcoin ha pasado la mayor parte de su historia por fuera del sistema financiero tradicional, casi batallando contra él. Esta semana, dos instituciones que ayudan a definir ese sistema, una legislativa y una bancaria, dieron pasos que una vez más nos muestran que eso está empezando a cambiar.
LA RESERVA ESTRATÉGICA DE BITCOIN DE ESTADOS UNIDOS DA SU PRIMER PASO LEGISLATIVO REAL
En La Señal, hemos seguido este proyecto desde que fue presentado. Y esta semana, a pesar de lo ocurrido con la CLARITY Act (que revisamos en nuestra edición anterior), dio un paso que ningún otro proyecto de reserva de bitcoin había logrado hasta ahora.

Qué pasó: El miércoles 16 de septiembre, el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó, con una votación de 28 a 21, la Ley de Modernización de la Reserva Estadounidense (American Reserve Modernization Act, o ARMA, H.R. 8957), la misma iniciativa bipartidista de los representantes Nick Begich y Jared Golden que cubrimos en mayo cuando se presentó formalmente en el Congreso. Es la primera vez que un proyecto de ley para convertir en ley la Reserva Estratégica de Bitcoin logra superar un comité completo de la Cámara. El texto obligaría al Departamento del Tesoro a construir una instalación de resguardo seguro para el bitcoin que ya controla el gobierno (cerca de 324.500 BTC, según estimaciones de Arkham Intelligence), a mantenerlo en reserva por al menos 20 años, y habilita sumar hasta 1 millón de bitcoins durante los próximos cinco años, siempre bajo una regla de neutralidad presupuestaria que prohíbe financiar las compras con deuda nueva o impuestos a los ciudadanos. Lo que sigue ahora es una votación en el pleno de la Cámara, que todavía no tiene fecha fijada: la mayoría de los representantes dejó Washington el 17 de septiembre y no retoma su actividad legislativa plena hasta después de las elecciones de medio término de noviembre, así que es poco probable que el voto llegue antes de las últimas semanas del año. Para convertirse en ley, ARMA necesitaría aprobar el pleno de la Cámara, pasar por el Senado (con o sin una versión propia), y recibir la firma del presidente. Así que aún le queda mucho camino por recorrer.

Por qué importa: Hay que ser claros en algo: este avance no convierte a ARMA en ley, apenas la acerca un paso. Pero es la primera vez que un comité completo del Congreso respalda la idea, lo que ya cambia el terreno de la conversación. Si el proyecto avanza, Estados Unidos se comprometería por ley, y no por decisión de un presidente de turno, a mantener bitcoin en sus reservas durante al menos dos décadas, un tipo de compromiso que hoy no existe en ningún banco central de la región, donde las reservas y la política monetaria cambian de rumbo con cada nuevo gobierno. Por eso conviene seguirlo desde ahora, incluso antes de que se confirme.
Para pensar: Pensándolo en términos más amplios: cuando la primera economía del mundo empieza a tratar sus bitcoins no como una posición táctica sino como una reserva permanente, ese precedente no se queda encerrado en Washington, y otros gobiernos, dentro y fuera de la región, tienden a mirar de cerca antes de dar un paso similar. Si algún día es otra economía grande la que se adelanta, Estados Unidos ya tendría, gracias a este mismo proceso legislativo, el mecanismo listo para responder con rapidez.
DEUTSCHE BANK, EL BANCO MÁS GRANDE DE ALEMANIA, SE PREPARA PARA CUSTODIAR BITCOIN A NIVEL INSTITUCIONAL
Mientras seguimos el rastro de leyes y comités en Washington, en Europa avanza una historia distinta, pero relacionada: la de los bancos tradicionales que empiezan a construir la infraestructura para custodiar bitcoin de sus clientes institucionales.

Qué pasó: El 16 de septiembre, Deutsche Bank, el banco más grande de Alemania, confirmó que lanzará un servicio de custodia de activos digitales para sus clientes institucionales y corporativos en Europa, construido junto a Bitpanda Technology Solutions y Taurus. El servicio permitirá custodiar bitcoin, ether y un grupo selecto de stablecoins (USDC, EURC y EURAU), y estará dirigido a gestores de activos, fondos de cobertura, brókers, depositarios e instituciones soberanas, a través de las divisiones de banca corporativa y banca de inversión del banco. En la práctica, Deutsche Bank administrará las billeteras y las claves privadas de sus clientes, permitiéndoles mantener y transferir sus activos digitales sin tener que construir su propia infraestructura de custodia. El lanzamiento depende de que el banco obtenga su licencia de custodia bajo el marco MiCA de la Unión Europea, esperada para octubre, con la meta de comenzar a operar antes de que termine el año. Este anuncio llega poco después de que Citigroup confirmara el lanzamiento de su propio servicio de custodia de bitcoin para clientes institucionales antes de fin de año, y mientras Morgan Stanley también expande su oferta de activos digitales.
Por qué importa: Prestemos atención a cómo Deutsche Bank explica su propia decisión. Gerald Podobnik, co-jefe de banca corporativa del banco, dijo que los activos digitales “no son un reemplazo del sistema financiero tradicional”, sino un complemento a la infraestructura de mercado que ya existe. Que uno de los bancos más grandes del mundo lo diga así, y no como una apuesta aislada, es la señal real para América Latina: los activos digitales, con bitcoin a la cabeza, dejan de tratarse como algo externo al sistema financiero tradicional y empiezan a integrarse dentro de él. En Colombia, los dos mayores fondos de pensiones del país, Porvenir y Protección, ya ofrecen a sus afiliados algún tipo de exposición a bitcoin, aunque a través de un custodio cripto regulado en Bermudas, no de un banco local; en el resto de la región, ningún banco sistémico ofrece hoy ese tipo de custodia. Tarde o temprano, algún banco o regulador de la región tendrá que decidir si sigue el mismo camino.
Para pensar: Notemos algo: ninguno de estos anuncios (Deutsche Bank, Citi, Morgan Stanley) genera el mismo titular que un ETF o una compra corporativa, pero es exactamente el tipo de trabajo que suele preceder a que el capital institucional más conservador se anime a entrar: primero se construye la tubería, después llega el dinero que la necesitaba.
Gracias por acompañarnos esta semana. Estas son dos historias que hoy parecen apenas el comienzo, pero que en unos meses bien podríamos recordar como el momento en que algo empezó a cambiar de verdad, del tipo que solo se distingue bien mirando hacia atrás, y que quienes nos leen semana a semana sabrán reconocer cuando llegue.
Hasta la próxima semana, ignora el ruido y sigue la señal.
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